Luego del Golpe de Estado, debido a las claras violaciones a las libertades personales por parte del Gobierno, representantes de la Iglesia Católica, de la Iglesia evangélica, de la comunidad israelita y del consejo mundial de Iglesias, crean el Comité Para la Paz en Chile. Esta asociación era más comúnmente llamada "Comité Pro Paz". Su objetivo era ir en ayuda de los cientos de perseguidos políticos debido a la represión que vivía el país luego del golpe.
Pinochet, obviamente molesto por la creación de esta organización que iba en contra de su gobierno, exije al arzobispo de Santiago, Raúl Silva Hernríquez cerrar el Comité Pro Paz. Sin embargo, en su lugar, como símbolo de protesta, el Cardenal crea la Vicaría de la Solidaridad, que comienza a operar bajo su directa autoridad. La labor de la Vicaria era continuar con la tarea desarrollada por el Comité Pro Paz en materia de dignidad y DDHH. Fue fundada con el objetivo de construir una sociedad basada en la verdad, la justicia y el respeto a los Derechos Humanos.
La Vicaría representaba la lucha contra Pinochet y su Gobierno, era la más grande identidad de oposición y refugio de los perseguidos políticos y oprimidos por el gobierno. La vicaria busca la justicia, investigaba el paradero de los cientos de detenidos desaparecidos y trataba de hacer justicia con los casos de tortura y violaciones a los DDHH que salían a la luz.
Así es como la Vicaría de la Solidaridad se convierte en "la voz de los sin voz", frente a una dictadura que clausuró el Congreso, y proscribió a los sindicatos y partidos políticos y que persiguió de manera implacable a quienes apoyaron al gobierno de Salvador Allende.
Personalmente pienso que sin la Vicaría de la Solidaridad la justicia hubiera tardado mucho más en llegar a Chile (siendo que todavía no llega totalmente), la Vicaría representaba la lucha contra la violencia y el miedo que repartía día a día el gobierno. Con la Vicaría la gente perseguida políticamente por Pinochet, sintió que si había alguien para ellos, alguien que los apoyaba. Creo que la Vicaría fue fundamental para el proceso que nos devolvió a la democracia. La lucha por la justicia, la verdad y los derechos humanos es digno de admirar, sin Vicaría hubieran habido más torturados, más detenidos desaparecidos y la desesperanza hubiera sido mayor.
¡Viva la Verdad, viva la Justicia!
¡Viva la Verdad, viva la Justicia!
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